ELOGI DE LA CARÍCIA

Pere Parramon

Escribo porque me ha tocado lo eterno con su dedo, me ha rozado el corazón y dilatado mi ser, me ha abrazado en su conocimiento.
Mapi Rivera, 2010

Allarga el braç, estira la mà i ofereix l’índex. La posició, la tensió dels músculs, tot ens porta cap a l’extrem del seu dit. En aquesta última falange s’establirà l’inici, perquè aquí es concentra la seva voluntat i s’hi congrien els seus anhels. És l’Adam pintat l’any 1511 per Miquel Àngel al centre del sostre de la Capella Sixtina, és clar, preparat per rebre la intel·ligència de mans del Creador, que també li allarga la seva destra. Són a prop, però encara no es toquen. El gest, aparentment inacabat, genera una tensió tan intensa que els visitants que alcen la mirada queden atrapats en el mínim espai entre els dos dits. Fascinats, presoners d’una insinuació no resolta, voldrien acabar l’acció, i per això no poden deixar de mirar. No és estrany: els artistes saben esbalair amb les tensions adequades –¿que no són tensions, també, l’aparició insolent i inesperada del mateix Velázquez a Las Meninas (1656), o l’equilibri matemàtic entre un blau i un vermell en una tela de Mondrian?–.

Corre l’any 1999 i l’artista Mapi Rivera (Osca, 1976) es vesteix d’arbre i aixeca els braços-branca amunt, cercant la llum solar que anticipa el seu cos auri. Aquesta acció seminal en vídeo titulada Árbol dorado pot entroncar, sí, amb una sèrie de preocupacions sobre el lloc de la dona, però també i sobretot amb una forta arrel de caràcter espiritual. Mapi Rivera, en un gest d’escorça contemporània però amarat de saba atemporal, alça els braços, es ramifica cap al cel com ha fet tantes vegades l’ésser humà. Com fa l’Adam a la Sixtina. Com succeeix en el jeroglífic dedicat a una de les parts de l’ànima egípcia, el ka (jeroglífic D28 en la classificació Gardiner: ), on els braços composen una horitzontal terrenal i dues verticals que amb les mans s’estenen cap a la volta celeste; així apareix, per invocar una de les seves plasmacions artístiques més extraordinàries, coronant l’escultura del Faraó Hor i (dinastia xiii) i fent que allò de baix i allò de dalt es toquin. Convertida en arbre sagrat, Mapi Rivera reclama una comunicació amb l’astre rei on batega el mateix reconeixement a la força vivificadora de les regions superiors que es canta, entre tantes altres lloances d’èpoques i regions diverses, en l’antiquíssim Himne a Aton: «[en referencia al déu-sol d’època del faró Akhenaton] els teus raigs nodreixen tots els camps, / quan t’eleves; ells viuen i prosperen per a tu».

Mapi Rivera transita la idea de la carícia transcendent, de contacte entre el profà i el diví, des dels inicis de la seva trajectòria artística. La insistència en les mans que, estirades cap a quelcom invisible, volen anar més enllà d’allò tangible s’adverteix en obres tan primerenques com Alas (1998) –hi trobem unes llargues mànigues de les quals pengen tot de guants a mode de plomes–, Árboles (1998) –aquesta vegada, les mànigues finalitzen en dits ramificats en noves mans–, Manos (1998) –un vestit del qual sorgeixen braços acabats en mans obertes en amorosa invitació– o la molt particular, per encloure en una sola peça diverses constants en el pensament de l’artista, Sol (1998) –un vestit daurat d’on sorgeixen llargues protuberàncies tentaculars que tant poden ser braços amatents com rajos solars–.

En els seus primers treballs, l’artista s’abilla amb vestits de profund sentit simbòlic dissenyats i confeccionats per ella mateixa, i s’enregistra tot realitzant accions de marcat hieratisme –ja s’hi albira una tendència cap al sagrat en tant representació d’allò espiritual–, situacions on els moviments més reiterats consisteixen a oferir el pit als elements, a la llum del sol, a la immensitat del cosmos: Campo de trigo (1999), Árbol rojo i, ii i iii (1999), Acorazónabierto (2000), Burbuja (2002), Mariposas (2002) i Lanamor (2002). Ara bé, en el seu afany per atansar-se a allò que no es pot tocar, Mapi Rivera comença a desfer-se de les robes que abans ha necessitat teixir amb tant primor. És el torn de títols on l’acció finalitza en el moment en què l’artista es mostra lliure de tot allò que la cobria: Des-co-ser (2003), i Pieles de paso (2003), «on fa un acostament al cos com a espai de trànsit per a diferents sentiments, amors i mans: “–¿Crees qué es necesaria la piel? / –Sí, una piel fina y buena. / –¿Y de que material? / –De amor”»…

“Os contaré las cosas que vosotros desconocéis”. Y comenzó a hablarles con estas palabras. Ella dijo: “Yo tuve una visión del Señor y le dije: “Señor hoy he tenido una visión de ti”. Y Él me respondió: “¡Bienaventurada seas por no turbarte al verme!”. Evangelio de María Magdalena

Hoy me lanzo al precipicio ascendente del Misterio y me sumerjo entera; cabeza, corazón y vientre. Digo “sí” al hilo umbilical de luz que me une al Infinito. Deshago así los hilos que me enraízan a la inercia, las pulsiones del ego, el cordón umbilical de carne… Mapi Rivera. Poamario, 2016

 

Y de vez en cuando, y no con mucha frecuencia, percibo en esa luz otra luz, a la que nombran luz viviente… Desde el momento en que la contemplo toda tristeza y todo dolor es arrancado de la memoria, de forma que adquiero las maneras de una simple niña y no de una mujer vieja… Hildegarda de Bingen (s. XI-XII). Vida y Visiones

Me elevo a una luz que me une a lo numinoso y me devuelve al Paraíso de la infancia. Sólo aquí puedo ser libre, solo aquí puedo amarme verdaderamente y así amar de forma genuina, porque en esta luz soy amada sin porqué. Esta luz no juzga, no culpa, pero lo ve todo y todo lo aclara… Mapi Rivera. Poamario, 2016

 

Ese Lejos-cerca, que llamamos relámpago a la manera de una abertura que se cierra apresuradamente, rapta al Alma del quinto estado y la introduce en el sexto… en el que no puede permanecer de forma prolongada… pues la obra del relámpago mientras dura, no es otra cosa que el atisbo de la gloria del Alma. Margarita Porete (s. XIII). El espejo de las almas simples

Darse a la luz es no guardar nada para una misma, es abrirse plenamente y darle cabida. Cuando ella es, nada más es. Por eso experimentarla es ser completamente atravesada por su flujo. Y si algo queda es un olor a sándalo, una sensación sublime, un milagro que lo exige todo porque lo da todo… Mapi Rivera. Poamario, 2015

 

Y entonces me hizo ver el Rostro de indecible belleza, y éste se me apareció como un gran río de fuego, más grande y más profundo que el mar. Y escuché una voz potente que venía del río y me dijo: “Ven y sé este camino Supremo…” Hadewijch de Amberes (s. XIII). Visiones

Asciendo para estar a tu lado, sigo tu rastro, estela de luz. Me deshago de los demonios del ego como si me quitara un abrigo viejo. Desnuda, puedo elevarme a tu encuentro y a la Fuente de nuestro amor… Mapi Rivera. Poamario, 2015

 

Veía en las manos de un ángel un dardo de oro largo, y al final del hierro parecía que tenía un poco de fuego; me parecía que penetraba el corazón algunas veces y que me llegaba a las entrañas. Teresa de Ávila (s. XVI). Vida

Cuando hay entereza no hay heridas y el amor lo llena todo con gran intensidad, una intensidad gozosa, casi dolorosa. Entonces la herida se convierte en ojo de luz abierto que todo lo ve… Mapi Rivera. Poamario, 2015

 

De pronto, y sin previo aviso, se encontró envuelto, por así decirlo, en una nube de color de fuego. Por un instante pensó en un incendio, en alguna explosión repentina en la gran ciudad. Pero en seguida supo que la luz se encontraba en su interior. Richard M. Bucke (1837-1902) Consciencia cósmica

Vuelvo a tener el corazón herido de amor y de gozo. La luz lo estira, lo dilata, lo hace centellear, se desprenden chispas internas, silenciosas, fulgurantes. El corazón es el umbral del misterio y el mayor misterio es amar con el corazón entero… Mapi Rivera. Poamario, 2015

 

Durante mi niñez sufrí una extraña afección debida a la aparición de imágenes, a menudo acompañadas de fuertes relámpagos de luz, que me nublaban la visión de los objetos reales e interferían en mi pensamiento y mis acciones. Nikola Tesla (1856-1943). Yo y la energía

Hoy he invocado la luz a través del amor. Hoy la luz ha vuelto a mí, limpia como una cascada, un río, un flujo líquido y luminoso. Le he dicho que “sí”, que quería que recorriera y atravesara mi cuerpo, que me elevara y me hundiera en el fondo de mí, haciendo descender la luz… Mapi Rivera. Poamario, 2015

 

La visión de luz que acompaña la iluminación interior no es una mera imagen visual subjetiva o un fenómeno simbólico, la luz es principalmente una manifestación espiritual de la Realidad Divina, iluminadora y creativa. Sri Aurobindo (1872-1950). The Life Divine

No hay mayor tesoro que amar con cada uno de los poros, con cada latido, con cada respiración. Ser atravesada por su flujo de luz, ser conmovida por su pureza. El gozo y la alegría nacen de su hondura y nos eleva en un sutil abrazo… Mapi Rivera. Poamario, 2015

 

Cerré los ojos y comencé a ver ráfagas relampagueantes; todo mi vasto espacio interior era una cámara de luz radiante. Abrí los ojos y observé la misma radiación deslumbradora. La habitación se tornó una parte de la infinita cámara que yo estaba contemplando con mi visión interna. Paramahansa Yogananda (1893-1952). Autobiografía de un Yogui

El amor excede al cuerpo, supura por la piel, se acrecienta, traspasa los límites y se funde en el abrazo amoroso del Amado. La pureza y la voluntad de pureza es la que acaba por conceder este regalo gozoso… Mapi Rivera. Poamario, 2015

 

De repente, con el estruendo de una catarata, sentí una corriente de luz líquida entrar en mi cerebro a través de mi columna vertebral… La iluminación se hizo más y más radiante, el bramido más fuerte y experimenté una sensación oscilante: entonces sentí como salía de mi cuerpo, totalmente envuelto en un halo de luz… Gopi Krishna. (1903-1984) Kundalini. El Yoga de la Energía

¿Cuál es el milagro al alcance de todos? Preservar el Paraíso secreto intacto. Allí Amante y Amado, Amada y Amante se cogen fuertemente de las manos. En ese jardín cerrado nadie entra si uno no lo permite… Mapi Rivera. Poamario, 2015

 

Para mí, las emociones son “reales” en el sentido de que las puedo percibir objetivamente como una atmósfera luminosa que envuelve a todo ser vivo… La luz que brilla a su través se disuelve en miles de tonalidades diferentes, pero la fuente de esa luz no viene del interior: está generada por el mismo medio. El campo emocional es auto-luminoso. Dora van Gelder Kunz ( 1904-1999). The Personal Aura

El gozo nace del amor puro, de vivir en-amor-ada, de amar conscientemente y dejarse amar. La alegría me impregna en lo cotidiano, lo ordinario se confunde con lo extraordinario y siento que todo es perfecto tal como es… Mapi Rivera. Poamario, 2015

 

“El universo es Uno” comenzó a decir el maestro y cada palabra se rompe dentro de mi mente como una bala… De pronto el roshi, la habitación, todas las cosas desaparecen en un brillante río de iluminación y me dejan bañado en un deleite indescriptible… Philip Kapleau (1953). Los tres pilares del zen. Enseñanza, práctica, iluminación

Digo “sí” a la luz, al amor, a la alegría. La luz disuelve las tinieblas, el amor restaura las heridas y el gozo es la celebración de su triunfo. La niña que fui soy ahora, porque la luz que nos atraviesa es la misma. El propósito de mi vida es ser amor, amar, creer y crear… Mapi Rivera. Poamario, 2016