LA SEMILLA Y EL ORIGEN · 2025
LA SEMILLA Y EL ORIGEN · 04-08-2025 · MAJOR
Me están mostrando de nuevo la idea de una madre con un Infante en su vientre. Me dicen: «Para el infante, ese espacio amniótico es lo único que existe. Sin embargo, ese espacio amniótico forma parte de la madre que al mismo tiempo, forma parte de la matriz, que al mismo tiempo forma parte del gran espacio de Luz. Y dice, pero esa Luz también está sembrada en el interior de todas las matrices. Por tanto, lo que está fuera está dentro, igual que, como es arriba es abajo. Y dice, porque entendéis el Mundo con vuestros parámetros de espacio tiempo pero, observad una semilla.
¿Diríais que el árbol cabe dentro de la semilla? Y, sin embargo, el árbol se manifiesta a partir de la semilla. Podríamos decir que el árbol, con toda su magnificencia y toda su frondosidad, está contenido en la semilla. ¿Podríais decir que la semilla es del árbol al mismo tiempo? Y a su vez, ese árbol tiene capacidad de florecer, de generar un fruto que tiene multitud de semillas. Y al mismo tiempo, todas esas semillas pueden convertirse en árbol y multiplicar su semillas. ¿Entendéis como en un solo punto, en una sola semilla, hay contenida innumerable vida? Es así como se manifiesta todo lo que es a partir de una semilla concentrada de vida, que potencialmente contiene todo lo que es y que se manifiesta y se expande, al mismo tiempo que contiene su recogimiento. Esa es la dilatación y esa es la contracción del Origen.
Y podéis entender que esa semilla que ha nacido de otra semilla que ha nacido de la semilla original es la misma semilla, solo que aquella semilla apenas recuerda su Origen. Pero sólo tiene que reconocerse para saber qué es Origen. Entonces, cuando vais más allá de los parámetros del espacio y el tiempo, podéis comprender que vosotros mismos sois Origen y sois matriz. Sois el despliegue de vuestra potencialidad y sois la concentración de vuestra potencialidad y, al mismo tiempo, tenéis esta capacidad potencial de reproducir el Origen una y otra vez, ya sea a nivel biológico, como a nivel creativo.
Entonces, os decimos, cuando todo estaba en armonía, cuando todo estaba en templanza, cuando estábais más conscientes de la sacralidad de la tierra y del cielo y comprendíais intuitivamente esta interconectividad, vuestra forma de reproducción estaba en armonía con la naturaleza y comprendíais esa realidad. Y al mismo tiempo, valorabas la autonomía de cada ser que nacía como si fuera una semilla viva que a su vez contiene la potencialidad de la vida….»
