OPORTUNIDAD ÚNICA DE FLORACIÓN · 2025
OPORTUNIDAD ÚNICA DE FLORACIÓN · 24-01-2025 · MAJOR
Dicen: «Así cómo sostenéis una conexión y una religación vertical con la Fuente de vuestro ser que atraviesa todos vuestros centros desde la coronilla a la raíz, tenéis un cordón umbilical que conecta todos vuestros centros con la matriz de la realidad. Como a muchos de vosotros, la matriz de la realidad os resulta ciertamente amenazante, tenéis este cordón cerrado, apretado como una cuerda bien trenzada, sin embargo, cuando todos vuestros centros están alineados, vuestro corazón está conectado y rige vuestra esencia, sabéis, sentís y percibís que estáis conectados a la Fuente de todo lo que es.
En esa conexión sentís seguridad y salvedad, y entonces, en esa conexión germinal y vertical en la que vuestro verdor de vuestro corazón siente seguridad, y en el siguiente paso, que es la floración, es el paso natural y ese paso, el paso de la floración tiene que ver con la apertura de este centro umbilical, de vuestro Hara.
Pensaríais que vuestra floración tendría que ver con la apertura de los pétalos de vuestra coronilla pero, os decimos, esa sí es una floración espiritual, que está garantizada en la medida que sostenéis vuestra germinación vertical, pero hay otra floración que es la que habéis venido a expresar a este mundo, y que supone un gesto de confianza profundo.
Pues, entendéis que, en la expresión de vuestra esencia interior, en este mundo tenéis que desplegar las fibras que os conectan y os reconectan a este mundo. Ese arcoíris de color interior se manifiesta a través de vuestro chacra creativo, el chacra de vuestro ombligo. Ese despliegue implica que toda vuestra energía y toda vuestra fuerza se expresa y se manifiesta en una confianza profunda.
Y es normal que muchos, aunque tengáis una profunda conexión espiritual, tengáis trenzado y apretado este cordón umbilical que os conecta con la gran matriz. Sobre todo, si vuestra madre biológica nos proporcionó la confianza y la nutrición necesaria para confiar en la maternidad, la primera sustancia en la que os sustentasteis que pertenecía a este mundo.
Entonces, muchos de vosotros que todavía lidiáis con desconfianzas maternales, tenéis este cordón umbilical apretado, pues el primer paso es reconocer la madre y es aceptar la madre para poder aceptar la gran matriz de la experiencia encarnada. Así, cuando aceptáis que vuestra madre fue un umbral para traeros a este mundo y que más allá de si le hizo bien, o lo hizo mal, cumplió su función de traeros a este mundo, y esa función os merece vuestro agradecimiento. Entendéis que esos hilos van más allá, y os conecta con la gran matriz de la realidad. Y para ello hay que hacer un gran acto de confianza, pues en verdad es más sencillo confiar en la Fuente original que confiar en la gran matriz de la realidad…»
